PREOCUPACIÓN Y
PREGUNTAS
ANTE LA SENTENCIA
DE LA CORTE
Comunicado de Prensa Semanal de Mons.
José Luis Chávez Botello, Arzobispo de Antequera-Oaxaca, difundido el
domingo 8 de Noviembre de 2015.
La
reciente sentencia de la Corte por un amparo sobre el uso lúdico de la
marihuana ha suscitado reacciones divergentes y hasta contradictorias.
Recogemos la preocupación y algunas preguntas en nuestro contexto ante
informaciones, interpretaciones y posturas opuestas que confunden, engañan y
dividen a nuestra sociedad. En el respeto y reconocimiento de la función de la
Corte y de su preocupación por defender los derechos fundamentales de toda
persona, reiteramos que la Iglesia, desde la fe, siempre estará a favor de la
verdad, de la vida y del bien de las personas y de la sociedad. Me limito a
expresar lo que preocupa y algunas interrogantes.
Con
este paso ¿Cuál va a ser el impacto real en la sociedad a corto y mediano
plazo? ¿Va a disminuir realmente la adicción, la violencia en los hogares, el
negocio del narcotráfico y el crimen? ¿Qué pasará al interior de los hogares?
¿Al consumir marihuana por diversión no caerán algunos en la adicción? En
algunas regiones la violencia intrafamiliar es alta, el consumo de tabaco y el
alcohol crece en niños y adolescentes. No faltarán grupos que presionen fuerte
para ampliar esta puerta o abrir otras al consumo, producción,
distribución y venta de mariguana.
Este
paso ¿No traerá más trabajo y dificultades para quienes tienen la obligación de
proteger a los ciudadanos de la inseguridad y prevenir enfermedades y la
violencia? Responsables de instituciones de salud y médicos reconocen que el
Estado no puede atender a todos los enfermos y problemas de adicciones, que en
varios lugares está rebasado; algunos derecho habientes se quejan de citas
retardadas y a veces sin la atención debida dado el número de consultas que
médicos deben llenar. Es un hecho que se gasta mucho más dinero en cárdeles, en
atender las enfermedades y secuelas de adicciones que en prevenirlas.
En este
contexto es indispensable escuchar, entre otros, la voz de padres de familia
con hijos adictos, a médicos y autoridades de instituciones de salud, a
responsables de centros de readaptación, a organizaciones que dedican tiempo y
recursos a la rehabilitación de adicciones, a educadores y psicólogos. En nada
ayudará a la sociedad un debate politizado, ideologizado y menos manipulado por
intereses.
Anhelamos
que esta sentencia desencadene una reflexión y revisión en diferentes niveles
pero siempre fundamentada en la búsqueda sincera de la verdad y del bien común;
que incida en la toma de conciencia social, que lleve a una revisión amplia y
vaya de la mano de una labor de educación a la responsabilidad y a la
prevención. De aquí urge centrar más esfuerzos en instrumentar la educación de
calidad y en erradicar la corrupción a todos los niveles.
Preocupa
el que no pocas leyes presenten vacíos que permiten interpretaciones y
aplicaciones que propician retardo de la justicia, impunidad, hasta liberar a
delincuentes y condenar a inocentes; muchas familias y sectores de Oaxaca ya
hemos sufrido mucho en este sentido. Los derechos personales no pueden exigirse
dañando los derechos de los ciudadanos. En leyes con graves vacíos inician
cadenas de muchos males sociales; de aquí una reflexión a fondo que incida en
un mejor servicio de los gobernantes de los tres poderes y de los partidos
políticos en la elaboración, interpretación y aplicación de las leyes para que
realmente impulsen la justicia social.
En bien
de la sociedad, necesitamos que la sentencia de la Corte por este amparo se
explicite: qué valor fundamental se protege y el principio que lo sustenta; qué
motivos se presentaron y cuál es realmente el alcance de esta sentencia y su
vigencia, cómo se garantiza que la sociedad no sea dañada. Esto ayudaría a
detener interpretaciones que confunden, desalientan y aumentan la desconfianza
hacia las instituciones sobre todo en algunos sectores. Nos urge abonar más a
la reconciliación y unidad de Oaxaca y del país.
Con mi
saludo y bendición para todos.
+ José Luis Chávez Botello
Arzobispo de Antequera-Oaxaca

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