UNA MISERICORDIA
MUY NOVEDOSA
Artículo escrito por el Pbro. Luis Fernando Valdés, Doctor en Teología.
El Papa
Francisco ha autorizado a todos los sacerdotes de la Iglesia católica para que
puedan perdonar el pecado de aborto voluntario. ¿Es que antes no se perdonaba
el aborto? ¿Qué es lo verdaderamente novedoso en el plan del Santo Padre?
1. Con
motivo del próximo Jubileo extraordinario de la Misericordia, que iniciará el 8
de diciembre, el Obispo de Roma publicó una carta, fechada el reciente 1 de
septiembre, con indicaciones para que este evento sea “un auténtico momento de
encuentro con la misericordia de Dios para todos los creyentes”.
El contenido
de la carta se centra en el modo cómo los fieles pueden recibir la indulgencia
jubilar, como señal del encuentro con el amor de Dios que nos perdona. Y como
el aborto es un pecado muy extendido, para facilitar el perdón a los que se
arrepientan de haberlo cometido, el Pontífice concede facultades para que todo
sacerdote pueda absolver este pecado.
2. En
general, las agencias informaron muy bien sobre el contenido de esta carta,
pero los titulares de algunos medios dieron a entender que antes este pecado no
se perdonaba, y que ahora novedosamente el Papa argentino estaba concediendo el
perdón.
Por ejemplo,
Milenio (México) dice: “Papa concede perdón a mujeres por abortar”; El Mercurio
(Chile): “Argentina celebra perdón papal a católicas que hayan abortado”; El
Clarín (Argentina): “El Papa concede el perdón del ‘pecado del aborto’”; y El
Tiempo (Colombia): “Papa concede que se absuelva el pecado del aborto durante
el Jubileo”.
Sin duda,
estos medios de ningún modo pretendían dañar a la Iglesia. Más bien, la
entendible falta de precisión técnica de los editores dio pie a que se enviará
un mensaje que no corresponde con la realidad, pues dieron a entender que antes
el pecado de aborto no se perdonaba.
3. La
Iglesia siempre ha perdonado a los que han abortado y que están arrepentidos.
Como se trata de un pecado muy grave, pues consiste en quitarle la vida a un
bebé indefenso, la Iglesia ha reservado su absolución a los obispos y a los
sacerdotes que ellos hayan autorizado.
Por eso, no
sería correcto deducir desde esos titulares de prensa que antes no se perdonaba
este grave pecado, y mucho menos decir que el Papa Francisco introdujo este
perdón. De hecho, durante el Jubileo del año 2000, en prácticamente todas
diócesis del mundo, los obispos dieron facultades a todos los sacerdotes para
absolver el pecado de aborto.
4. Entonces,
¿qué es lo novedoso respecto al aborto en esta carta apostólica? Es el
enfatizar la comprensión hacia el sufrimiento de quienes han abortado. Escribe
el Santo Padre: “Pienso, de forma especial, en todas las mujeres que han
recurrido al aborto. Conozco bien los condicionamientos que las condujeron a
esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral. He encontrado a muchas
mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y
dolorosa.”
Sin quitarle
importancia a este pecado, al que el Papa califica de “profundamente injusto”,
Francisco explica que “el perdón de Dios no se puede negar a todo el que se
haya arrepentido, sobre todo cuando con corazón sincero se acerca al Sacramento
de la Confesión para obtener la reconciliación con el Padre”.
No es nuevo
que un Papa busque acercar la misericordia de Dios a todos los fieles… como lo
hizo Juan Pablo II, con su encíclica Dives
in misericordia (1980) e introduciendo la fiesta de la Divina Misericordia
(2000). Más bien, la cercanía de un Dios que perdona el drama del pecado
siempre será novedad.

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